El mejor lugar de Barcelona para pasar la noche es solicitando los servicios de una escort a hotel Barcelona, donde encontrarás entre sus brazos y piernas algo mejor que hacer que dormir, y tus deseos de tener una inmejorable experiencia de turismo sexual serán largamente complacidos. Pues como la prostitución, el turismo sexual ha existido desde la antigüedad, ya que las tropas necesitaban lugares de recreación dentro de los campamentos durante los largos trayectos, o bien recurrir a lugares específicos cercanos.

Al desarrollarse ampliamente la militarización en los mares, así como los viajes del comercio, las ciudades portuarias se convirtieron en zonas de tránsito con lugares de tolerancia para los marineros y traficantes. Ya en el siglo XIX, la vida de belle époque en Francia proporcionó otros modos de entender el turismo sexual, como la apertura de cabarets y otros centros nocturnos con un ambiente bohemio y romántico. El lapin Agile fue el primer cabaret parisino, inaugurado en 1875, que luego sirvió de modelo para los sucedentes cabarets del siglo XX, desde cuyos mismos inicios, ya se extendieron a otros continentes como América. En La Habana se funda Tropicana en 1939, uno de los más renombrados y generador de la apertura de burdeles.